Programas de búsqueda de vida extraterrestre. SETI Home

 

   Hoy día es frecuente y común preguntarse por la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre. Sin embargo, en otras épocas, hablar de vida en otros planetas o lugares significaba la muerte en la hoguera. Giordano Bruno fue quemado en 1600, en parte por proclamar que existían mundos habitados por otros seres. A lo largo del siglo XX tomó fuerza la idea de que existiese vida en Marte, cuestión que fue perdiendo valor a medida que se obtenían más datos sobre este planeta. En el año 1971, se pulsó el clima que existía en la comunidad científica sobre estos temas en una conferencia celebrada en Byurakán, en Armenia Soviética. Dicha conferencia versaba sobre comunicaciones con inteligencias extraterrestres, concluyéndose que tanto las posibilidades de vida extraterrestre como nuestra capacidad tecnológica actual para comunicarnos con dichas civilizaciones, eran suficientemente razonables para iniciar una investigación seria. Hoy día disponemos de medios técnicos importantes para establecer comunicación con otros planetas. El radiotelescopio de Arecibo, Puerto Rico, es capaz de comunicarse con otro idéntico situado en cualquier lugar de la Vía Láctea.

   Pero, ¿qué probabilidades hay de que haya vida en otros lugares?.

    En 1961, el doctor Francis Drake planteó una fórmula matemática que permite calcular las probabilidades de vida inteligente capaz de comunicarse en la Vía Láctea (Rosado y Ruiz, 2002). La ecuación de Drake establece que el número de civilizaciones comunicantes iguala al número de años que esa civilización dure. Como somos hasta ahora los únicos comunicantes y nuestra civilización dura 50 años desde que comenzamos a comunicar, esto nos lleva a decir que por lo menos hay 50 civilizaciones que intentan contactar. La búsqueda ha de ser ordenada y apuntando hacia lugares concretos, siendo la idea buscar estrellas y planetas similares al nuestro. Sin embargo, el proyecto SETI Home no se basa en una búsqueda dirigida hacia ciertas estrellas, sino que realiza un rastreo de todo el cielo desde el radiotelescopio de Arecibo. Este proyecto, organizado por la Universidad de Berkeley, tiene a uno de sus patrocinadores en el Instituto SETI, una organización científica y educativa, que emplea a más de 100 científicos, educadores y personal auxiliar. El Instituto consta de dos áreas: el Centro de Búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) y el Centro para el Estudio de la Vida en el Universo, del cual formaba parte Carl Sagan. Dentro del área SETI existen muchos proyectos aparte del SETI Home, como los proyectos Phoenix y Serendip. Centrémonos en el proyecto SETI Home: Este proyecto utiliza la red de Internet, de forma que los datos obtenidos por el radiotelescopio de Arecibo son grabados en cintas de alta densidad, luego enviados al servidor de SETI Home, que los dividirá en fragmentos para repartirlos vía Internet a los millones de colaboradores del proyecto alrededor del mundo. Cuando el programa termina de analizar los datos los vuelve a enviar al servidor, siendo cada señal analizada varias veces para prevenir errores. La mayoría de las señales de radio interceptadas son de nuestro propio planeta, por lo que deben descartarse.

   Hasta el momento no ha habido ninguna señal de origen claramente extraterrestre. No debemos preocuparnos, es lógico ya que las distancias en el Universo son vastísimas, y hemos de pensar que las primeras radioemisiones que salieron al espacio exterior tienen 50 años, es decir, que sólo habrán llegado a 50 años-luz de distancia, distancia muy pequeña en nuestra galaxia que tiene un diámetro de 120.000 años luz.

   Ante una señal extraterrestre seria, ¿qué protocolo han de seguir los científicos y los gobiernos?

   Existe una Declaración de Principios en la que se postula trabajar para el interés de toda la Humanidad, utilizando los resultados para propósitos pacíficos. El protocolo a seguir, en el caso de recibir alguna señal de este tipo, tiene varios pasos: a) Verificación previa de la señal; b)información a otros observadores, organizaciones, autoridades nacionales, Unión Astronómica Internacional y Naciones Unidas, en ese orden, además de la puesta a disposición de todos de las pruebas del descubrimiento. Este proceso tiene como objetivo la veracidad del descubrimiento, así como evitar situaciones de alarma e histeria colectiva que se pueden dar en estas situaciones. No debemos olvidar que estaríamos ante el mayor descubrimiento de la historia de la Humanidad.

   La página de Internet que se ocupa de todo esto es:

http://seti.astroseti.org/setiathome